Pero la paz no retornó una vez pasado el clima electoral, sino que sucedió todo lo contrario. En cada ocasión posible, los dos pesos pesados del club curepa aprovechaban para dispararse con munición gruesa.
Por todo este bolonqui con el presi del club, Chilavert que en todo momento es considerado por los hinchas del club curepa como uno de los máximos ídolos, se quedó sin estatua.
El presidente Gámez hizo oficial que no construirán la estatua de Chilavert en el club, pese a que ya había fondos para la elaboración.
El mandamás de Vélez envió una carta a todos los que habían aportado dinero para la estatua, para que pasen por el club que se les devolvería la plata.
“Chilavert fue un jugador espectacular. Como ser humano lo detesto. Tengo miedo de que esté en Vélez” manifestó el presidente de Vélez. Mientras que anteriormente había sido más crudo aún en una entrevista brindada a la radio argentina AM 890: “Chilavert es una bolsa de basura. Un inmoral y un cobarde”.

