Las dos charlas que dio Édgar Vivar fueron a salón lleno. Más de cuatro mil personas asistieron a las charlas donde el bullying era el tema principal, partiendo de su propia experiencia durante la infancia.
Allí tenía un compañero que se burlaba de él por su aspecto físico, algo que le afectó demasiado a tal punto que la palabra “gordo” se convirtió en un estigma en su historia.
“Llegó un momento en que no quería ir a la escuela, ni decir nada en casa, mi autoestima estaba por los suelos, tan baja, que creí que no merecía la pena molestar a mis padres con eso”, contó el actor mexicano.
Este calificativo que consideraba tan ofensivo caló profundo en su corazón y estuvo a punto de tomar una decisión drástica para terminar con el problema. “En un momento tuve la idea de suicidarme, tenía miedo de llegar a la escuela y que me estuvieran empujando”, reconoció.
El recordado “Ñoño” se emocionó al final de su charla con los aplausos y entre lágrimas dijo: “Todos ustedes vivirán por siempre en mi corazón, pero sin pagar la renta”.

