Lo único que me dijo que se cansó porque yo no la lleno, hasta le bajó que “la tengo grande, pero que no sé usarla”, que cuando más a ella le gusta, termino y la dejo con las ganas, ¡hasta eso me dijo!, en verdad me lastimaron sus palabras.
EDUARDO, DE 25 AÑOS
RESPUESTA: En vez de ofenderte puedes verlo como oportunidad para aprender. En los términos clínicos se habla de eyaculación precoz cuando el hombre no puede controlar su impulso sexual y termina mucho antes de satisfacer a la pareja. Si es un problema médico hay tratamientos específicos que debes consultar con un especialista, pero si es cultural, procura ser mejor amante.
Hay varones que pueden controlar los impulsos sexuales con el tiempo y dedicación a la relación, hacete la idea de que la mujer también tiene derecho a disfrutar. Si quieres recuperar a tu pareja debes ponerte las pilas y pensar que el sexo es de a dos, dedicate a conocer los gustos de tu pareja.
“Los caprichos de mi amante”
Hace 3 años que soy la amante de un señor casado, tiene 35 años. Resulta que su señora es una pesada, fea, que no le da el gusto a mi amante, o sea su esposo.
Yo tengo 27 años, un buen cuerpo, pero no soy todo para mi amante, o sea él solo quiere que seamos amantes mientras que yo quiero ser más que solo eso. Quiero algo más serio, como casarnos y que le deje a su esposa.
No entiendo cómo sigue con ella si yo le doy todo lo que me pide, sexo, amor, dinero, casa, nada le va a faltar a mi lado. Doctora, yo quisiera saber qué es lo que estoy haciendo mal, ¿o qué es lo que quiere realmente conmigo él?, porque yo lo amo de verdad y él me dice que solo le gusto como amante, conste que le trato demasiado bien, le complazco en todo sentido sus caprichos sexuales.
MARY, DE YPACARAÍ, 27 AÑOS
RESPUESTA: Cuando Cupido lanza la flecha produce tipo un anestésico que causa un gran placer aparente, porque si te ponés a pensar bien hay dolor en tu historia.
Puede que estés ante un amor intenso, pero equivocado. Te estás enredando en una situación donde el amor es un fin a conquistar en sí mismo, es como que sueñas con salvar al hombre de las “garras” de su señora para tener la recompensa de su amor. Talvez él solo esté dispuesto a compartir un amor sexual contigo y si no es lo que quieres, eres libre de decirle no.

