- Familiares y compañeros de laburo exigieron que se haga justicia y mayor seguridad
Un héroe con todas las letras. Hasta el último suspiro, Blas Gaona, jefe de seguridad de la penitenciaría nacional, entregó su vida intentando salvar la de los reos, demostrando que en una situación difícil, de igual a igual, somos todos seres humanos. El hombre de 42 años y a poco de cumplir 25 años en su labor penitenciaria fue el mártir que marcó la jornada.
Cerca de las 7:00 horas, Blas era retirado del recinto por bomberos voluntarios y paramédicos; sin embargo, la gran cantidad de humo inhalada en el caótico momento se lo llevó. Su deceso se produjo minutos antes de llegar al Hospital de Traumas de la capital.
El hombre, entregado a su servicio, apenas iniciado el fuego llegó hasta el pabellón de Tercera Edad, afectado por el incendio, donde los presos necesariamente debían ser auxiliados.
Tras rescatar una gran cantidad de hombres, en idas y venidas, no resistió y cayó rendido. Oriundo de Piribebuy, el hombre dejó mujer y tres hijos, de 16, 10 y 3 años.
Sonia, doña de Gregorio Gaona, hermano de Blas -también guardiacárcel de Tacumbú- contó que la familia quedó destrozada y que el fallecido era el único sostén de la misma. “No sé quién es la autoridad encargada de eso, porque ahora que murió gente inocente, no sabemos cómo van a actuar. Nosotros pedimos justicia”, sentenció.
Piribebuy
Los restos del guardiacárcel mártir fueron trasladados hasta Piribebuy, donde fueron velados en la humilde vivienda familiar. En el transcurso de esta tarde será trasladado hasta el cementerio local, donde se lo despedirá hacia el descanso eterno. Su heroico acto fue alabado en las redes sociales por un millar de personas, quienes se hicieron eco de este hecho. Sus compañeros de laburo exigieron justicia en nombre del hombre.
“Con arrojo y heroísmo"
Blas Gaona con arrojo y heroísmo se fue de nosotros. Entró en un lugar del que no pudo más salir, intentando salvarle a internos que son ya un poco más viejitos y que no pueden salir solos. Este hecho enlutó a toda la familia penitenciaria. Desde hace años que estamos exigiendo que se revea esto y se mejore, porque Hacienda se pasa recortando el presupuesto para algo como esto que es tan delicado. Es un reclamo que data de años y hasta hoy no pudimos concretar con las autoridades de turno.
“Una pérdida enorme"
Hace más de 20 años que éramos compañeros de trabajo y lamento que por la precariedad y el hacinamiento se tuviera que perder la vida de Blas, un servidor que era entregado a su labor. Realmente es una pérdida enorme para el sistema penitenciario.
Nosotros hicimos hace antaño la denuncia sobre la situación. Como jefe de seguridad se puso al frente de todo. Nos dejó un legado de dar la vida entera hasta su muerte. Recalcamos para que no ocurra más en ninguna de las penitenciarías.

