“En una oportunidad llevaron todas nuestras cosas, tiraron todo en un corralón, nosotros fuimos otra vez tova'atãme a sacar. Vienen los zorros y a patadas nos quieren echar. Estamos preocupados porque no tenemos donde ir. Según nos dijeron de la Municipalidad, son los sacerdotes los que piden que les saquen a los vendedores de la calle porque estamos alrededor de la iglesia y les molesta”, dijo Natalia Olmedo.
Por su parte, Nicasia Villalba contó que una vez tuvo una pérdida de casi dos millones de guaraníes cuando los de la Muni llevaron todos sus productos en un procedimiento de desalojo.
Los afectados pidieron una solución al caso, ya que dijeron que no pueden trabajar tranquilos de esta forma.

