La invasión de figuras sin talento

| Por Manuel Medina

Todo lo que sube, tiene que bajar. ¿Pero en qué momento nuestra farándula subió dos escalones de clase?

Nos queda tan poco o casi nada de figuras faranduleras que recurrimos a la ignorancia que nos hace reír para no llorar. Es el caso de “mediáticos”, “faranduleros” que se hacen de espacios, en los medios, sobre todo portales webs y programas de tevé que rellenan sus espacios con videos de la web.

“Rico Comidita”, “La Barbie paraguaya”, “La chica del Whatsapp”, “El mánager de modelos”, “Los atajacarteras”, “El borracho de la arbolada”; son algunos de los tantos inventos de la era “Red social”.

No tienen ningún talento, pero tienen espacios mediáticos. La burla no les importa. Se alimentan de ella y viven en el ridículo constante como quien tiene una cara de chipa de tres semanas.

Más que darle espacio a esta clase de zánganos virales, debemos seguir buscando y creando nuevos talentos. Es también una autocrítica que vengo haciéndome.

Cuando alguien me pide que le haga una entrevista al protagonista de un video viral que solamente será el hazmerreír, ya hago caso omiso.

Lo mismo debe pasar con el modelaje. Las modelos con todas las letras, las que estudian pasarela, las que estudian maquillaje, compostura y tienen desfiles de moda, deben volver a ganar espacio.

No pueden ser sobrepasadas por una chica que prefirió pagar una cirugía de pechos, antes que la matricula a la Facultad o una academia de modelaje. Esas chicas rápidamente se inscriben a un concurso de los tantos de Miss Tuning, y ya luego se hacen llamar modelos, tops, divas, diosas del Olimpo.

Vamos a poner la pelota al piso. Vamos a darle la pelota al 10. A los que saben, a los que tienen talento, y hagamos bien las cosas. Dejemos de llamar faranduleros a cualquier persona viral, dejemos de llamar modelos a cualquiera que esté “cirujeada” y dejemos de llamar artistas a los que apenas escriben una publicación en sus redes sociales.

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