El hecho de que el ser querido sea transformado en cenizas no quiere decir que los familiares se priven de darle una despedida digna. “Eso es algo que depende de cada persona.
Hay quienes eligen darle un funeral como se le hace a todos, con cuerpo presente, y una vez que llega el momento de iniciar la caravana con destino al cementerio lo que se hace es pasar al difunto directamente al salón crematorio” expresó una de las promotoras del lugar.
La cremación es un proceso muy antiguo utilizado desde la Edad de Piedra y que sigue siendo utilizada. En nuestro país, una empresa relacionada a la muerte que ofrece este servicio es el Parque Serenidad, desde el año 1999.
La instalación cuenta con una infraestructura modelo en Sudamérica, que se integra con el ambiente, armonizando con el verde entorno del cementerio Parque Serenidad en Villa Elisa, como lo menciona la propia empresa en su cuenta de Facebook.
Este sistema ndaje contribuye a frenar el colapso de los cementerios y a un mejor aprovechamiento de la tierra.
Por muerte violenta
Si el fallecimiento de una persona es por causa accidental o violenta, se deberá contar con la autorización del juez que investigue el caso, para que el cuerpo pueda ser cremado.
Última voluntad
Basta que la persona fallecida así lo haya dispuesto en vida o los familiares más cercanos lo autoricen para la cremación, solo deberá presentarse el certificado defunción y la identificación.
Para la incineración
Previo a la cremación, el cuerpo es preparado. Para ello se deben extraer los líquidos y los metales que pudieran encontrarse, como piezas de platino o marcapasos.
Luego, el cadáver es depositado en una estructura metálica para ser llevado al horno a una temperatura de 1.000 grados, para procesar todos los restos, donde queda convertido en cenizas en aproximadamente tres o cuatro horas, dependiendo de la contextura física de la persona y el tiempo de fallecimiento. Una vez concluido el trabajo, las cenizas son entregadas a los familiares en una urna funeraria.
El precio
Actualmente el precio de la cremación es de G. 7.500.000, IVA incluido. Si ya se tiene decidido qué hacer con su cuerpo o el de un familiar tras el fallecimiento, aunque para muchos parezca aterrador, se puede ir abonando en cuotas que van desde 1.400.000 guaraníes en seis pagos hasta 18 cuotas de 566,667 guaraníes.
La mayoría de las religiones (católicos, cristianos, evangélicos, hinduistas, budistas, etc.) aceptan la cremación. Los judíos ortodoxos, los musulmanes, no consideran la cremación como una posibilidad para sus practicantes.

