Según el cronograma, la primera mujer en llegar a la presidencia de Brasil escuchará la sentencia en torno al 31 de agosto. Si es hallada culpable de haber violado la Constitución al aprobar gastos a espaldas del Congreso y manipular las finanzas públicas, perderá su cargo y quedará inhabilitada para la función pública por ocho años. Si es absuelta, recuperará su gobierno, al que le restan dos años y cuatro meses.
Según todos los sondeos realizados en el Senado, esta economista de 68 años ya no regresará al Palacio de Planalto, sede del gobierno en Brasilia.
HABRÍA VOTOS
Los datos indican que los detractores de Dilma obtendrán entre 58 y 60 votos y superarán la mayoría especial de 54 (dos tercios) necesaria.
SU DEFENSA
El mundo político brasileño contendrá el aliento el lunes 29 de agosto, cuando la propia Rousseff haga su alegato final ante los 81 senadores.

