De acuerdo al informe policial de la Comisaría 11.ª local, el pequeño de un año y cuatro meses vivía con la abuela, debido a que la madre del mismo había fallecido en setiembre pasado de un paro cardiorrespiratorio; sin embargo, al momento del hecho, la misma había salido con destino a la iglesia dejando a la criaturita a cargo de su primito de 9 años, quien fue testigo del escalofriante crimen.
El péndex de 15 años llegó hasta la vivienda ubicada en la colonia indígena Itanaramí de la Villa Ygatimí de Canindeyú, donde tomó en brazos al bebé y se lo llevó a la habitación de la abuela. Con un machetillo y de un saque acabó con la vida del pequeñín. Cometido el hecho, tomó la cabeza del mitã’i y el arma homicida, y ante la estupefacta mirada de vecinos salió de la vivienda.
El macabro suceso se registró pasadas las 21 horas, siendo detenido cerca de las 00:30 de ayer en los alrededores del lugar del hecho.
Según comentaron vecinos y pobladores de la zona, no sería la primera vez que el adolescente actúa de manera violenta, asegurando que acostumbraba de tanto en tanto sacarle la cabeza a los perritos del lugar.
Niño
El hecho ocurrió en presencia del primito de 9 años. El autor rajó raudamente tras cometer el hecho.
¿Se vengó de algún pariente y mató a bebé?
En el hecho intervino el fiscal Julio Paredes, quien manifestó que la hipótesis que cobra mayor fuerza en torno al hecho sería una macabra venganza planeada por el adolescente contra algún familiar, debido a las características del infanticidio. Descartó que existiera abuso sexual, y aseguró que el joven se expone a una pena máxima de 10 a 12 años de cárcel, considerando su condición de menor de edad.

