“Es una alegría inmensa poder darles esta alegría a esos humildes de gran corazón”, señaló Ariel Gómez, uno de los paraguayos que hacen este gesto admirable.
Como parte de esta idea, dos niños de Ciudad del Este recibieron este año superbicis. Yonny, un pequeño niño que ayuda a su familia vendiendo choclo y diariamente camina unos 6 kilómetros para ubicar sus productos, fue uno de los beneficiados.

El pequeño, que también estudia y pasó al 6.ª grado, señaló que su nueva bici no solo será para divertirse, sino que le ayudará con las ventas. Otro niño que también recibió una bici fue Juan Ángel, que también recorre largas distancias para vender tomates y a veces gallina casera en una bici que ya no daba para nada de tan maltrecha que estaba.
El artista plástico Rafael Esquivel fue quien se encargó de hacer llegar las historias de estos chicos a la organización de paraguayos en España y posteriormente se encargó de entregarlos a sus felices dueños.

