La niña le puso al tanto a su madre de lo que venía padeciendo desde los 7 años, en abril pasado, pero hizo caso omiso al abuso. El victimario pertenece a la iglesia “Testigos de Jehová”, al igual que la familia de la víctima.
El pastor de su congregación fue puesto a conocimiento de la coacción y le sancionó al agresor, prohibiéndole la participación en las reuniones sociales de la secta. Una amiga de la familia denunció el hecho a la Fiscalía.

