“Hay algunas cosas que llaman la atención, ahora mismo no las quiero publicar, pero una de ellas es, de hecho se trata de una cirugía muy extensa, no solamente a cantidad de horas, sino en cuanto a cantidad de técnicas que se hizo, cantidad de grasa que se sacó, cantidad de zonas tocadas del cuerpo. Es una cirugía muy extensa, y cuando más extensa es la cirugía, mayor es el riesgo”, dijo Lemir quien también mencionó no haber encontrado síntomas del síndrome del corazón roto, que llevó a Monserrat a sufrir paro cardíaco.
“Según la macroscopía, no hay a la vista una dilatación del “Takotsubo”, lo cual no significa que posea lesiones microscópicas que se determinarán con los resultados de la anatomía patológica”, comentó el forense y detalló que del cuerpo de Montserrat no pudieron analizar si existió alguna dosis equivocada de alguna sustancia en la sangre, porque no tiene sangre para examinar.

