De esta manera, niños, niñas y adolescentes que viven en el barrio San Francisco de Zeballos Cué empezaron a contar con un centro educativo de lujo en pleno barrio modelo.
El establecimiento educativo es un edifico de 3 pisos y cuenta con alrededor de 23 aulas, además de salones para el comedor, laboratorios, biblioteca, 4 salas de computación, salón multiuso, área de juegos y jardines interiores. Pero actualmente parece que fue cayendo en la dejadez y ya hay varias denuncias.
Un grupo de madres preocupadas por la situación en la que se encuentra la institución expresaron que la escuela “era hermosa y ahora está un desastre”.
Según denuncian, los baños están rotos y sucios, las puertas destruidas, blíndex rotos. También hay pisos pintados con lo que se tenga a mano, mesas destrozadas, ventiladores sin funcionar. Según dicen, los destrozos son hechos por los mismos alumnos de la escuela, lo que lamentan mucho.

