Para poder seguir trabajando como modelo y aprovechando lo que le dejó Sudáfrica 2010, “callada” nomás, hace unos días se sometió a una lipoescultura, que incluye reducción de cintura, eliminación de “salvavidas”, calibración de muslos y ajuste de cola.
A Larissa le costaba mantener su cinturita de antes por sus problemas de tiroides, por lo que tuvo que recurrir mante al tuneado full. Cuentan que quiere hacer plata como modelo, relacionando su nombre con la Copa América y, si se puede, alcanzar el Mundial de Qatar.

