Frahn quedó fuera contra el Hallescher, pero igual fue al estadio y se sentó junto a estos seguidores más radicalizados.
Romy Polster, vicepresidente de la Junta de Accionistas del ahora exclub de Frahn, repudió la situación públicamente y dijo que la acción del pelotero causó un gran daño al club.
Frahn se disculpó pero no hubo caso. “En primer lugar, me gustaría dejar en claro que no simpatizo con un neonazi. Además, no comparto esta actitud política”, he’i. Igual lo rajaron.

