El gobierno de Río de Janeiro informó que se habría suicidado ahorcándose, aunque una investigación está en marcha para esclarecer los detalles de la muerte, según informó Veja.
El último sábado, Silva, de 42 años, había intentado huir de la cárcel de Bangu 3 disfrazado como su hija de 19 años. Para ello, se había colocado una máscara de silicona sobre su rostro, una peluca larga y oscura y una camiseta rosa. Con ese atuendo intentó salir de la prisión como una visita.

