Estaban jugando el Ponte Preta contra el Figueirense. Un potente remate de João Carlos, delantero del Ponte Preta, “reventó” en el travesaño y del rebote picó dentro del arco. El arquero Pegorari “voló” hacia atrás, pero no llegó a la pelota. Al caer al suelo, se quedó pasando la línea junto al poste. Viendo que la pelota, luego de pegar en el travesaño y rebotar en el césped, comenzaba a subir, aprovechó para, desde afuera del arco y a través de las redes, meterle un puñetazo hacia adelante.
Un compañero que venía terminó despejando y el árbitro ¡dio tiro de esquina!

