En el protocolo para la reanudación del fútbol se puede leer: “Cada cuerpo técnico deberá establecer un plan de entrenamiento por grupos, con horarios establecidos. El médico establecerá el estado físico y de salud de cada jugador, estudiará las condiciones de riesgo de contagio en su domicilio, así como sus hábitos de vida que deben ser corregidos”.
Además agrega: “El jugador pasa a ser, desde el momento que empieza a entrenar, un transmisor potencial. Antes de empezar el entrenamiento se deberá tomar la temperatura a todo el grupo. Mientras no se controle la enfermedad, los miembros del equipo y sus familiares evitarán salir de sus casas y mantendrán el confinamiento que dicten las autoridades sanitarias de cada país”.
Por el lado del transporte de los equipos, el documento he’i: “Los transportes colectivos se harán utilizando mascarillas y guantes en vehículos desinfectados. Analizar la posibilidad de realizar el transporte colectivo por grupos”.
Las recomendaciones podrían ser modificadas dependiendo del criterio de las autoridades sanitarias de cada país.

BÁLSAMO
“El fútbol puede convertirse en uno de los bálsamos para lograr el envión anímico que en el futuro próximo necesitarán nuestros países para recuperarse de este duro golpe”, he’i el capo de la Conmebol.
“No es volver de la noche a la mañana”
Durante su ponencia, Domínguez explicó que no buscan forzar una reanudación de los chutes, y tiró: “Nuestra intención no es volver de la noche a la mañana a la normalidad prepandemia, sino que el fútbol regrese con total seguridad cuando ustedes, junto con sus respectivas autoridades sanitarias, lo consideren oportuno”, a lo que agregó que la propuesta lanzada “no supone plazos ni fechas”. Por lo que se espera todavía un retorno de las autoridades ante la proposición.

