Lo cierto es que desde la clandestinidad, escondido quién sabe dónde, el prófugo de la justicia Roque Jacinto González (49), alias “Pyguasu”, habló de todo en contacto con el canal C9N y la radio 1020 AM . Contó cómo se rajó del calabozo de la Brigada Central de la Policía de San Lorenzo y pidió garantías para entregarse porque asegura que la Poli ndaje está queriendo inculparlo por hechos que no cometió.
Aseguró que desde que salió de la cárcel cambió su vida. “Mi pasado ya es pasado, mucho ya sufrí en la cárcel y estoy arrepentido por lo que hice. Me replanteé en la cárcel, yo cambié, tengo hijos y tres nietas. Quiero disfrutar ya de mi vida, reclamo justicia”, dijo.
“Pido porque la Policía de San Lorenzo me estaba presionando para que diga cosas que no hice. También me extorsionaban por dinero. No me voy a callar más, mucho ya sufrí. Tenía que hacer esto (fugarse) para que escuchen mi reclamo”, dijo en la conversación.
“Me quiero poner a disposición de la Justicia, pero quiero garantías. Quiero justicia. Si me voy preso, estoy seguro que unos diez años estaré porque no tengo plata.
La justicia es cara. Pongan e investiguen lo que supuestamente hice, si se comprueba, voy a pagar mi culpa. Tengo la forma de demostrar mi inocencia, solo quiero tener garantías”, tiró.

NADA, HE’I
“No tengo ninguna banda como dice la Policía. Ningún socio o amigo que pueda decir que es de mi grupo”, dijo avei “Pyguasu”.
“Siempre estuve en casa de mi mamá”, dijo el prófugo

“Siempre estuve en la casa de mi mamá en Asunción, haciendo mi tratamiento de mi piedra en la vesícula, tenía que ir a cirugía”, añadió. Respecto a cómo logró fugarse de la Brigada Central de la Policía, “Pyguasu” he’i que “la reja ya estaba cortada, fueron otros presos pero no pudieron salir, yo no pensé dos veces para salir, no tenía dinero ni cómo seguir mi tratamiento. A los 5 días, uno de los muchachos se percató que ya estaba cortada. Le avisaron desde Tacumbú que ellos habían cortado, pero que no pudieron salir. No hubo ruido. Además la guardia estaba lejos del calabozo”, confesó.
Roque González confirmó que tras salir de la pieza, subieron al techo, luego saltaron hacia la calle y allí cada uno tomó su respectivo camino. “Yo me fui caminando hasta una parada de taxi y me subí a uno. Me subí con un taxista”, contó.

