- POR OSCAR PATIÑO RIVEROS
Juan Eduardo Samudio Serna (43 años) fue uno de los máximos goleadores en la historia del club Libertad y actualmente sigue trabajando en la entidad de Tuyucuá, donde es el técnico de la categoría Reserva (Sub 23).
Los problemas de rodilla lo obligaron a dejar el fútbol en el 2012, cuando apenas tenía 32 años y muchísimas ganas de continuar, el corazón quería, pero el físico le dijo no y tuvo que colgar los botines, vistiendo la casaca del Guma.
Él se def ine como un liberteño de alma, pese a que toda su familia es hincha de Olimpia. Crónica conversó con él tras un año duro en el ámbito laboral.
“Estamos aprovechando las vacaciones con la familia después de un año largo y duro, cansador, pero muy contento con lo que venimos haciendo en el club Libertad.
Hasta hoy le agradezco a Libertad todas las oportunidades que me dio, un club modelo, de primer nivel, que gracias al señor Horacio Cartes se colocó en lo más alto de nuestro fútbol y es muy respetado a nivel internacional”, señaló.
Está feliz dirigiendo, pero admit ió que todavía extraña jugar, porque tuvo que colgar los botines obligado por la circunstancia y no porque quería.
“Todavía se extraña poder jugar, sobre todo porque dejé el fútbol a los 32 años obligado por una lesión en la rodilla. Fue un retiro obligado y no por gusto”, afirmó.
No a fiestas y trasnochadas, así de simple
La experiencia que tuvo como jugador le permite entender mejor a sus atletas a la hora de manejar conflictos, algo clave para llevar a un plantel por buen camino.
Él tiene una regla simple, nada de farras y trasnochadas. “Yo les digo a los jugadores y trato de hacerles entender que la vida del jugador es muy corta y si quieren triunfar, si quieren llegar a sus metas, deben tener disciplina, nada de fiestas, de trasnochadas, eso deben dejar de lado. Después van a tener tiempo para las demás cosas”, he’i.
Agradeció muchísimo el apoyo de su esposa y toda su familia

El mayor tesoro que tiene el “Mágico” es su familia, está casado con Teresita Gamarra y tienen tres hijos, Eduardo Ezequiel Samudio (7), Fiorella Valentina Samudio (4) y Valeria Aramí Samudio (2). Para él nada se puede hacer sin el respaldo familiar. “Mi familia es mi todo, agradezco muchísimo el apoyo de mi esposa y mis hijos; ellos son mi motor”, dijo el exatacante.
A más de Libertad, en Paraguay jugó en Guaraní y Sportivo Luqueño, en México en el Querétaro y en Ecuador en el Barcelona.

