Cumplieron el último deseo de su madre, la enterraron con la polca colo’o

Partió a mejor vida a los 79 años y vistieron su ataúd con bandera colorada

| Por Bernardo Martínez
Pusieron una bandera colorada en su ataúd.

Los hijos honraron la petición que hizo la mamá desde el fondo de su corazón. Era una persona muy alegre y siempre era el alma de la fiesta, contaron.

Cuando un ser querido parte al más allá es difícil asimilar el difícil momento. Muchos se sumergen en una profunda depresión y otros lo toman más con calma, sabiendo que en vida hizo todo lo que pudo para esa persona. Esto último cobra mayor notoriedad cuando la propia persona fallecida pide un último deseo a la familia en su lecho final.

Tal es el caso de la señora Clorinda Rocha, oriunda del distrito de Hohenau, Itapúa. En sus últimos tiempos vivió en Encarnación, con uno de sus hijos.

Hugo Colmán Rocha conversó con Crónica y contó lo que su finada madre le había encomendado en vida. “Nos había pedido que le pongamos la polca colorada en su lecho de muerte y que le adornemos con la bandera colorada su cajón”, he’i.

Finalmente se cumplió el deseo de ña Clorinda. La llevaron de vuelta a su ciudad natal, Obligado, para que sus restos descansen eternamente.

“Me había dicho que si no le cumplía su deseo iba a venir del más allá a llevarme (risas). Ella falleció a los 79 años. Tenía una bandera colorada de 3 metros de largo y siempre le poníamos en lo más alto para que flamee. Cuando era su aniversario explotaba bombas a las 12 de la noche”, recordó.

El padre de Hugo había fallecido ya años atrás y se lo había enterrado en su momento también en su ciudad natal, Obligado. Por eso, otro de los pedidos de ña Clorinda también era que lo entierren junto a su marido. “Mi papá había fallecido hace 16 años, se llamaba Jorge Colmán”, acotó.

En cuanto a cómo era su mamá, mencionó que “era una señora activa y muy guapa, prácticamente se nos fue. Se le detectó un cáncer metastásico (un tumor que se distribuye por todo el cuerpo a través de la sangre). Tenía un cáncer dormido, se había operado el 31 de marzo de una hernia y después ya se le detectó el cáncer”.

Añadió que “gracias a Dios también pasó de esta forma y no sufrió mucho, porque hay personas con esa enfermedad que sufren muchos años. Es difícil. Le afectó en diferentes partes del cuerpo, hígado, páncreas, estómago, colon. En muchas partes, lastimosamente. Falleció el 9 de junio a las 12:57, en nuestra casa, rodeada de su familia que nunca la abandonó”.

Por el estado avanzado de su enfermedad ya los doctores le avisaron a la familia del desenlace final. “Nos avisaron que ya no tenía cura y que le llevemos en casa para despedirse de nosotros. Le cumplimos todos sus gustos, como tiene que ser un hijo”, concluyó.

Ña Clorinda era una mujer muy alegre.

Los mejores recuerdos de la mamá

Ante la consulta de qué fue lo más lindo que le tocó pasar con la mamá, mencionó que ,“con ella todo fue lindo, nunca tuvimos problemas. Cada cumpleaños que había ella bailaba, en marzo fue su cumpleaños y ella bailaba como nunca. Por eso nos sorprendió lo que le pasó, encima todo fue muy rápido. Siempre andaba sonriente con todos”.

Otra anécdota que contó de la mamá fue “justo cuando el presidente Santi Peña visitó el hospital de Encarnación ella estaba ahí, logró saludarle a él y se alegró mucho. No pudimos quitar una foto porque nos estaban apurando por ella. Y en esa fecha fue que se le detectó el cáncer. Nos dijo que quería una foto con él porque era su “kavaju” (referente).

Con sus hijos Adalberto, Nancy, Evaristo y Hugo Colmán Rocha.

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