Una polémica por la disparidad de criterios en el Mundial se desató ayer luego del partido entre Inglaterra y Ghana, ya que el británico Jude Bellingham, no fue expulsado ni se llamó al VAR para revisar la filmación en la cual se lo ve tapándose la boca para hablarle a su rival Jordan Ayew. Sin embargo, el albirrojo Miguel Almirón fue echado de la cancha por esto el pasado sábado ante Turquía.
Cabe recordar que “Miggy”, a pesar de haber recibido una roja directa, la cual suele traducirse en dos partidos de suspensión, sólo terminó recibiendo uno, por lo que si Paraguay pasa a la siguiente ronda, estará disponible para volver a jugar con la albirroja. Esto también genera ciertas suspicacias respecto a la nueva regla.
El medio británico Daily Mail, señaló que la diferencia en los casos del jugador paraguayo y el inglés, radica en que el rival ganhés no fue a buscar al árbitro para notificarlo de un aparente insulto, algo que sí hizo el turco Melt Muldur en el caso de Almirón.
La ley llamada ”Vinicius-Prestianni” se originó hace unos meses cuando el jugador brasileño del Real Madrid fue corriendo a avisar al árbitro de un supuesto insulto racista de su rival argentino del Benfica durante un partido de la Champions.

